FIESTAS DE LOS PATIOS CORDOBESES

CARTEL DEL FESTIVAL DE LOS PATIOS DE CÓRDOBALos patios, declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, constituyen la principal fiesta del calendario cordobés.

Durante la primera quincena de Mayo, aquellos que participan en el concurso municipal abren sus puertas a los visitantes, quienes pueden deleitarse con un sin fin de aromas y colores que reflejan la pervivencia de un modo de vida pasado.

 

Enlace a la pagina del Festival de los Patios de Córdoba: patios.cordoba.es

                                   CARTEL PATIOS 2017

 

 

 

Información General

El segundo o tercer fin de semana del Mayo Cordobés, se celebra la Fiesta de los Patios de Córdoba.

Los propietarios de las viviendas, adornan y engalanan sus patios con entusiasmo para conseguir el prestigioso galardón.

En el concurso se otorgan diferentes premios:

                 “Arquitectura antigua”

 “Arquitectura moderna o renovada”

                 “Menciones especiales”

 

Historia

La tradición cordobesa de abrir anualmente las puertas de los patios al público comenzó en 1918, fecha en la que el Ayuntamiento de la ciudad organizó el primer certamen vinculado al de Rejas y Balcones. Sin embargo, esta fiesta no se consolidó hasta que el alcalde Francisco Fernández de Mesa convocara el Concurso de Patios, Balcones y Escaparates en 1921. En esta edición se establecieron tres premios de 100, 75 y 50 pesetas, repartidos entre los únicos patios que se inscribieron. Ante la escasa respuesta recibida, el Consistorio no volvió a celebrar el concurso hasta 1933. Durante estos años se recuperó la costumbre de instalar cruces en patios que se celebró por última vez en 1929, coincidiendo con la visita del dictador Miguel Primo de Rivera a la ciudad.

 

El certamen vuelve a interrumpirse con el estallido de la Guerra Civil y prácticamente no se recuperaría hasta 1944 bajo el mandato de Antonio Luna Fernández (1944-1951). De este periodo cabe destacar el establecimiento de los primeros criterios de valoración de los patios, de modo que el jurado tuvo en cuenta la arquitectura, la decoración y el tipismo de los mismos.

 

La participación en el concurso fue creciendo paulatinamente, convirtiéndose en una de las fiestas principales del programa ferial. Para potenciar los patios como atractivo turístico, el innovador alcalde Antonio Cruz Conde aumentó el número y la dotación económica de los premios desde que llegara al consistorio en 1952. Así, el primer premio pasó de 3000 pesetas a las 8000 de 1962, último año de su gobierno. Se concedieron además ayudas económicas a los patios no premiados con el fin de compensar los gastos y el esfuerzo de sus cuidadores.

 

En esta época surgieron asimismo dos iniciativas para impulsar este certamen: el "Festival de los Patios Cordobeses" y la "Reina de los patios". El primero, celebrado actualmente, fue concebido en 1956 como una programación paralela a la fiesta de música clásica y flamenca en los patios de antiguos monumentos y en los jardines del Alcázar de los Reyes Cristianos. Por su parte, la Reina de los patios fue un concurso de belleza instaurado en 1962 que se mantendría hasta 1983.

 

Las bases del concurso y su dotación económica no experimentaron grandes cambios hasta la creación del primer gobierno democrático presidido por Julio Anguita (1979-1985). En estos años se estableció que los patios debían adornarse exclusivamente con flores del tiempo, se prohibió también la instalación de bares y se suprimieron como mérito a evaluar por el jurado la actuación de artistas flamencos. El Ayuntamiento añadió además otros criterios de valoración, todos ellos en consonancia con su deseo de preponderar la autenticidad sobre aspectos artificiosos o tópicos, y mejoró la dotación de premios y ayudas.

 

No fue hasta 1988 cuando las bases del concurso precisaron los aspectos ornamentales que debía valorar el jurado: variedad floral, cuidado de macetas y arriates e iluminación natural. Y no se contemplaron diferentes categorías de premios hasta prácticamente una década después. Los patios se distinguieron entre arquitectura "antigua" y "moderna", otorgándose galardones que responden a aspectos específicos como la conservación arquitectónica, la decoración natural, el esfuerzo vecinal o el uso artístico del agua.

 

Asimismo, se estableció una definición de patio cordobés que se mantendría sin apenas cambios hasta la actualidad. De modo que se considera como "patio" a "toda dependencia que, formando parte de una vivienda o conjunto de ellas, está al descubierto, sirve de lugar de encuentro y comunicación entre las personas que lo habitan, presta los naturales servicios de iluminación y aireación de la casa y mantiene el exorno propio del patio cordobés permanentemente, no presentando instalaciones ajenas al carácter del patio típico tradicional".

 

Con la llegada del nuevo milenio, se incrementó el importe de los premios y las subvenciones, repartidas estas últimas en función del tamaño de los patios. A partir de 2006 se excluyeron del certamen aquellos cuya superficie fuera inferior a 19 metros cuadrados. Además, el número de visitantes aumentó en gran medida durante este periodo. Una tendencia que se acrecentaría con la declaración de esta fiesta como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco el 6 de diciembre de 2012 . En este momento para no mermar el disfrute de visitantes, se pone en marcha un sistema de control de acceso a los patios que ordena y sistematiza las visitas.

 

Clasificación de tipos de patios

Los patios se clasifican en Señoriales o Monumentales y en Populares, solo estos últimos entran a concurso.

La calificación de SEÑORIAL se le da por haber pertenecido a determinadas familias de alto estatus o simplemente el mantener relación con el señorío o su distinción.

Los patios MONUMENTALES abarcan también aspectos aristocráticos, religiosos o majestuosos. En los patios populares, la flor establece un dominio sobre la arquitectura, en los monumentales prevalece la arquitectura sobre la flor.

El patio de los naranjos de la catedral, la antigua mezquita, la sinagoga o el santuario de la Fuensanta son patios monumentales. Entre los señoriales, el palacio de Viana, el Círculo de la amistad, el museo diocesano o el del museo taurino y Zoco.

Los patios POPULARES son herederos de las casas de vecinos. En 1974 surge la asociación de los patios cordobeses que fijo su sede en el popular barrio de san Basilio en el nº 50 evitando su desaparición.

A principios de los 80 con la llegada de la democracia, el festival de patios es declarado fiesta de interés turístico nacional. En la década de los 90 se consolida el certamen con la participación de conocidas marcas comerciadas y se crea la asociación de patios cordobeses “Claveles y gitanillas”.

En 2013 se crea la asociación sociocultural de patios de Córdoba y la asociación de patios Alcázar viejo.

“En su visita a los patios, el viajero paseara por los barrios cordobeses más emblemáticos, San Lorenzo, San Agustín, el Alcázar viejo, Judería, Ajerquía, Santiago, San Pedro, la Magdalena, Santa Marina, San Andrés y el centro, conforman los diferentes trayectos, además de las rutas de las rejas y balcones.”

Pero el mayo cordobés no se vive solo en las casas, las tabernas son lugar de parada imprescindible para aligerar el camino y descansar del sol.

El excelente Montilla moriles, una cocina que se nutre de productos tanto de la sierra como de la campiña y el aceite de oliva a lo que se suma una larga tradición culinaria por las culturas que habitaron la ciudad.

El final del mes de mayo tiene su colofón con la feria de nuestra señora de la Salud.

“Córdoba en mayo es color, aroma, agua, luz, vida… todo ello habita en el típico patio cordobés.”